miércoles, 14 de marzo de 2012
Madrid ciudá de la curtura
La primera vez que viajemos a Madrí nos fascinemos por el encanto de una ciudad qui golia a ajo y a calamar freido. Nos alojemos en uno de los mejores barrios, se notaba a las leguas qui era residencial porqui taba a las afueras. Lo llamaban Carabanchel, allí nos hospedemos en er chabolo de los primos. Le primer día loco por descubrí todo lo qui aquella ciudá encerraba en su historia no pude mas qui tar bebiendo to el dia en er bar de embajo. Asín qui planeemos letinerario con tranquilidá. Ar día siguiente Tomaso le primo mayor me dijió donde queria ir, y le dijí qui nada me hacia mas ilusión qui coneser er "Lerele". Hasta allí nos traslademos, me tembraban las piernas como un cabritillo cuando lo van sacrificar, taba naquel recinto, si acerraba los ojos toavía podia escuchar dar las parmas y taconiar a mi Faraona. Despues me apreguntaron onde queria ir y les dijí qui pa mi ya taba too visto. Y que me habia ancantao Madrí. Refresion: Viajar enriquece ar ser humano y da curtura.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
A mi me encanta viajar. Quiero proponerle uno muy bueno a Sole, a ver si acepta.
ResponderEliminarBernardo
Ay venardo seguro ke kie yevame a las vegas pero dezde aki le digo ke ya tuve ayi cuando fui ar chavolo de los primos de cansienes
ResponderEliminarSole mi bida, tu onde fuiste fue a Las Vergas, y allí si que hestas en tu sarsa...
ResponderEliminarSole eres una mamarracha por no llebame a las Vergas. Quiero ir y actuar ayi.
ResponderEliminar